La información existe.
El problema es que nadie la une.
Venimos del sector bancario e inmobiliario, pero cuando fuimos a buscar la información para un proyecto propio, la encontramos totalmente dispersa. De ahí nace nuestro propósito: ayudar a otros a unir todas esas piezas para que ningún proyecto viable se quede por el camino.
Lo que pasa de verdad cuando preguntas
Cuando empezamos a investigar las subvenciones para turismo rural, lo primero que encontramos fueron webs oficiales con convocatorias cerradas de 2019 o 2021. Sin fecha de actualización. Sin contexto.
La información legal, administrativa y técnica está completamente dispersa. Turismo en una web, urbanismo en otra, subvenciones en otra, normativa de alojamientos en otra diferente según la comunidad autónoma.
Cuando intentas hablar con alguien para orientar el proyecto, la respuesta que recibes —aunque sea completamente honesta— no te sirve para tomar decisiones.
Y eso no es un fallo de los organismos. Es que no es su función. Su función es gestionar convocatorias, no estructurar tu proyecto de negocio rural.
Una persona llama al GAL y pregunta: «Quiero montar una casa rural. ¿Hay ayudas?»
- Depende de la convocatoria
- Hay que ver si eres elegible
- Necesitas una memoria
- Esto puntúa de esta forma
- Hay concurrencia competitiva
Todo correcto. Pero nadie te define el modelo de negocio, nadie adapta el proyecto para maximizar puntuación, nadie coordina arquitectura + turismo + licencias + viabilidad. Eso no es la función del GAL — es la nuestra.
Un proyecto rural no es solo una subvención
En turismo rural se mezclan ocho disciplinas a la vez. Ninguna gestoría generalista las domina todas.
Lo que marca la diferencia
No en buscar subvenciones. En saber cuáles valen la pena, y construir el proyecto para ganarlas.
Filtrar la viabilidad real antes de que inviertas
La mayoría de los errores costosos ocurren antes de la solicitud, no durante. Saber decir «este proyecto no funciona así» vale más que tramitar un expediente condenado.
- «Esa casa no conseguirá licencia turística con esa normativa»
- «Ese municipio tiene saturación de alojamientos»
- «Esa inversión no alcanza la puntuación mínima de LEADER»
- «Ese proyecto no encaja en esta convocatoria»
Traducir turismo + subvención + normativa a la vez
Muy poca gente entiende simultáneamente la explotación turística, la normativa de alojamiento rural, los requisitos de rehabilitación, las ayudas públicas y la rentabilidad del negocio. Ese cruce es nuestra especialidad.
Construir proyectos que puntúan mejor
Dos proyectos idénticos pueden tener puntuaciones muy distintas según cómo estén planteados. Los GAL valoran empleo, sostenibilidad, digitalización, impacto local, despoblación, innovación y accesibilidad.
- Adaptamos el enfoque del proyecto a los criterios de cada convocatoria
- Redactamos memorias con criterio técnico y bancario
- Anticipamos los argumentos que más puntúan en cada GDR
Acompañar la ejecución hasta el cobro
La mayoría de expedientes no mueren en la solicitud. Mueren en la ejecución: facturas incorrectas, plazos vencidos, incompatibilidades, cambios de proyecto, documentación mal organizada. Ahí es donde más sufrimiento hay — y donde más valor aportamos.
- Coordinación documental durante toda la obra
- Gestión de requerimientos del organismo
- Justificación económica para que el dinero llegue y se quede
ADN bancario.
Raíces rurales.
Soy Encarna. Llevo más de 20 años en el sector financiero e inmobiliario — gestora hipotecaria en Banco Sabadell, agente en Solvia y Haya. Sé lo que vale una casa. Sé lo que cuesta proteger un patrimonio. Y sé lo que significa un expediente mal construido.
Me crié en el campo. Casas con huerto, vigas de madera, olor a leña. Esos espacios me enseñaron que un lugar puede tener alma — que hay sitios donde la gente se para y vuelve a ser ella misma.
GPI 360 nace de unir esas dos cosas: el rigor de quien ha gestionado riesgo en banca, y el conocimiento de quien entiende de verdad lo que es el mundo rural. No es un plan de negocio. Es una consecuencia.
Del pueblo
a las hipotecas —
y de vuelta al campo.
Tres etapas que explican por qué GPI 360 existe y por qué tiene sentido.
Casas con huerto, vigas de madera, olor a leña. Esos espacios me enseñaron que un lugar puede tener alma — que hay sitios donde la gente para, respira y vuelve a ser ella misma. Eso no se aprende en un MBA.
Gestora hipotecaria en Banco Sabadell. Agente en Solvia y Haya. Siempre con la misma obsesión: hacer las cosas bien, proteger el patrimonio de las personas y no dejar cabos sueltos. Un expediente mal construido se cae — eso lo aprendes rápido en banca.
Cuando fui a buscar información sobre subvenciones para un proyecto rural propio, encontré el mismo caos que mis clientes: webs con convocatorias cerradas, información dispersa, nadie que coordinara todo. Decidí ser la persona que hace exactamente eso.
Tres cosas que nos definen
Si tu proyecto no tiene viabilidad real, te lo decimos antes de cobrar un euro. No tramitamos expedientes condenados. Esa honestidad es lo que nos diferencia de una gestoría que rellena papeles.
Aplicamos los mismos estándares de rigor documental que en la banca hipotecaria. Un error formal no pasa por nuestra revisión. La diferencia entre una solicitud que gana y una que se cae suele ser un detalle técnico.
No terminamos cuando te conceden la subvención. Terminamos cuando el dinero está en tu cuenta y la justificación está cerrada. La mayoría de consultoras desaparecen en ese punto. Nosotros no.
Cuéntanos tu proyecto.
Te decimos si tiene sentido.
Una llamada de 20 minutos para saber si tu inmueble rural tiene viabilidad real y cuánta financiación puedes conseguir.
Sin coste · Sin compromiso · Respondemos en menos de 24h
